jueves, 20 de julio de 2017

ANSIEDAD Y PSICOFÁRMACOS

Hola estoy diagnosticado por mi psiquiatra de F41(otros trastornos de ansiedad) y estoy tratándome con 40 mg fluoxetina, tranxilium 10mg (1-0-1) de 5 mg. (0-1-0) y orfidal 1mg (0-1-0) y el orfidal aparte a demanda si crisis. ¿Por qué no especifica el trastorno? Tengo antecedentes de toxicómano (José Antonio, Écija)
Entre las herramientas que se suelen utilizar por parte de psiquiatras y psicólogos en el psicodiagnóstico, figuran los sistemas diagnósticos categóricos como el DSM-V de la Asociacón Americana de Psiquiatría y la CIE-10 de la Organización Mundial de la Salud, como es el caso que nos ocupa. En estas guías están incluidos todos los trastornos y enfermedades mentales, cada uno con su respectiva descripción y los criterios que se deben cumplir para poder diagnosticar al paciente. En ocasiones, después de realizar una buena evaluación de lo que le ocurre a la persona que pide ayuda, el profesional estima que el paciente no cumple todos los criterios correspondientes, y probablemente ha sido éste tu caso, de ahí que el tu psiquiatra haya recurrido a este apartado que es una especie de "cajón de sastre" (F41 Otros trastornos de ansiedad). De todos modos, desde mi punto de vista, los diagnósticos a base de categorías constituyen tan sólo convenciones para poder delimitar cuadros clínicos lo más homogéneos posible. En tu caso significa que aunque claramente padeces de un trastorno de ansiedad, tus síntomas no se adecúan al 100% a uno de los criterios categorizados, y eso puede ser tanto por exceso como por defecto.
En cualquier caso, ni el diagnóstico clínico ni la medicación resolverán aquello que ha provocado la aparición de tus síntomas, los fármacos enmascarán unos síntomas que probablemente volverán a aparecer más adelante, especialmente teniendo en cuenta tus antecedentes adictivos. La terapia psicológica será muy probablemente el camino que te permitirá resolver tu problema y normalizar tu vida.
 
 

miércoles, 19 de julio de 2017

CONSTELACIONES FAMILIARES

Me gustaría que me aclarase si el método de las Constelaciones Familiares sirve para resolver un problema de pareja que arrastro con mi marido desde hace varios años. Gracias (Isabel, Úbeda).
Las constelaciones familiares no curan nada. No existe evidencia científica que avale el fundamento, la utilización y los resultados de esta práctica que recoge las ideas peregrinas de un señor sin formación sanitaria. Además son desagradables, perjudiciales y humillantes, por cuanto perpetúan una visión familiar y social machista y misógina.
En las terapias de pareja con constelaciones familiares casi siempre es la mujer la que lo hace mal y tiene la culpa. Un ejemplo extremo lo encontramos en lo que dice textualmente su creador, Bert Hellinger, en uno de sus libros y que ha suscitado numerosas críticas por parte de la comunidad científica:
"Ahora sobre el incesto. Si usted se ha confrontado con una situación de incesto, una muy común dinámica es que la mujer no ha cumplido con su marido, ella rechaza mantener relaciones sexuales. Luego, como compensación, la hija toma su lugar. Este es un movimiento inconsciente, no consciente. Como ve, en el incesto, hay dos perpetradores, uno en la sombra y uno al descubierto. No puede resolver el problema a menos que salga a relucir el perpetrador escondido. Hay extrañas frases que salen a la luz. La hija dice a su madre "Lo hice por ti." Y ella puede decir a su padre"Lo hice por mamá." ¿Cuál es efecto de estas palabras? El incesto no puede continuar. Si quiere pararlo, esta es la mejor manera, sin acusaciones. Si se lleva el perpetrador a la justicia, la víctima expiará por lo que se le ha hecho al perpetrador ". "Violación o incesto crea una relación; el perpetrador debe recibir un "debido respeto" antes que la víctima pueda establecer relación con otro alguien”.
Es decir, las constelaciones familiares exculparían a un padre que abusa sexualmente de su hija y toda la responsabilidad recaería en la madre, que supuestamente es una mala esposa frígida. Y por tanto, para solucionar la situación, el violador no ha de ser llevado ante un tribunal, sino que la terapia que necesita la niña es asumir que “ella lo hizo”. Según esta postura, la mujer que haya sido violada supongo que debería darle las gracias a su agresor por haber podido vivir esa experiencia con él, a la vez que ella debería pedirle perdón por haberlo culpabilizado. Demencial…
 
 

INSOMNIO

Tengo 73 años y me ha llegado el insomnio. Conozco los efectos secundarios de las benzodiacepinas pero es lo único que me permite dormir 6 horas de un tirón. He probado hierbas (valeriana, melisa, amapola, pasiflora) y nada me hace dormir. ¿Hay alguna otra manera de no pasar la noche en vela? (Antonio, Posadas)
Si tu nivel de estrés es normal y no tienes preocupaciones y por otro lado no hay nada orgánico que cause el insomnio, debes saber que la preocupación por no dormir causa más insomnio. El dormir es algo que ocurre de manera espontánea, podemos decidir cuando nos vamos a la cama, pero no podemos decidir quedarnos dormidos, es algo espontáneo. En el momento en que queremos hacerlo de manera deliberada lo bloqueamos. Es como cuando tenemos un viaje al día siguiente y queremos quedarnos dormidos sí o sí, normalmente ocurre lo contrario. En estos casos hay que emplear estrategias adecuadas para que el sueño vuelva a su curso natural y que nuestros esfuerzos no lo bloqueen. Te recomiendo que acudas a tu psicólogo, él sabrá indicarte el mejor camino para solventar tu problema.

DESARROLLO E INDIVIDUALISMO

El desarrollo económico ha traído consigo una mejoría en la calidad de vida de las personas, aunque también cambios sociológicos importantes, como los que afectan a los modelos de cooperación entre los seres humanos. Antiguamente, en épocas de escasez, en las pequeñas comunidades las personas tendían a ayudarse unas a otras lo que aumentaba las probabilidades de supervivencia. Las familias estaban muy unidas y constituidas por todos sus miembros de parentesco, los vínculos entre las comunidades de vecinos y de amigos eran estrechos, y el apoyo solidario constituía uno de los pilares sociales fundamentales. Sin embargo, cuando la percepción de supervivencia ya no está en juego, a medida que los medios básicos de subsistencia se van asegurando, las personas se vuelven más individualistas, las familias se reducen y cada cual tiende a pensar sólo en sí mismo, potenciándose la máxima "sálvese quien pueda".
Todo ello deja al descubierto una realidad: los seres humanos no son muy eficientes a la hora de cooperar entre sí si no hay un beneficio individual de por medio, por lo que la resolución de un problema a gran escala en el que haya que involucrar la cooperación de muchas personas sin que exista perfectamente demarcada una rentabilidad individual directa e inmediata, se convierte en una tarea complicada. Y es precisamente lo que está ocurriendo en el proceso de resolución de los asuntos que afectan al medio ambiente.
Todos somos conscientes de la existencia de amenazas medioambientales a nivel global que los países no logran solucionar. Y esto no debe sorprendernos cuando ni siquiera somos capaces de solventar los conflictos que tenemos a nivel local: la desertización del suelo cordobés, la deforestación de nuestros espacios naturales, las parcelaciones ilegales, la contaminación de los cauces y acuíferos (tenemos reciente el desastre ecológico provocado nuevamente por Oleícola El Tejar, con un vertido de orujo en el Guadalquivir que ha matado a miles de peces y ha destruido la diversidad biológica), la utilización de pesticidas, los incendios forestales, los abusos de las empresas (jamás debemos olvidar la barbarie de Asland en la Loma de los Escalones), las malas prácticas en el deporte de la caza (uso de venenos, eliminación de depredadores, mala gestión de cotos...), la extracción ilegal de aguas subterráneas, y un sinfín de prácticas perniciosas que ni las instituciones cordobesas ni ninguna organización han sido ni serán capaces de frenar. Todo ello ya está afectándonos de manera importante, aunque nada comparable con los problemas que vendrán. Una patata caliente que le pasaremos a la siguiente generación, precisamente la más formada pero también la más individualista de nuestra historia.